Guía

El vecino de arriba hace ruido por la noche: qué hacer paso a paso

Taconazos a la una, sillas que se arrastran a las tres, algo que cae al suelo justo cuando te estabas durmiendo. El ruido del piso de arriba es de los más frecuentes y de los más difíciles de resolver, porque no siempre hay mala intención. Aquí tienes cómo distinguir el caso y qué hacer en cada uno.

Actualizado el 17 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Información general, no asesoramiento jurídico. Cada caso y cada municipio tienen sus particularidades.

Por qué el ruido del piso de arriba se oye tanto

No todo el ruido viaja igual. La música o una conversación son ruido aéreo: viajan por el aire y atraviesan paredes y forjados perdiendo bastante energía por el camino. Las pisadas, los tacones, una silla arrastrada o una pelota que bota son ruido de impacto: el golpe se aplica directamente sobre el suelo del vecino, que es tu techo, y la estructura entera lo transmite como si fuera la piel de un tambor.

Por eso puedes oír perfectamente a alguien caminando descalzo por el pasillo de arriba y, en cambio, apenas oír su televisión. También por eso el ruido parece venir «de todas partes»: a veces se transmite por pilares y muros y no llega solo desde el techo de tu habitación.

El aislamiento importa mucho. Los edificios proyectados con el Documento Básico de protección frente al ruido del Código Técnico de la Edificación (DB-HR), exigible desde finales de la década de 2000, deben limitar el ruido de impactos que llega a dormitorios y salones desde otra vivienda, con una referencia de unos 65 dB medidos con un procedimiento normalizado. En edificios anteriores no había esa exigencia, y un suelo cerámico o de tarima pegado directamente al forjado, sin capa elástica, deja pasar muchísimo.

Primero, identifica qué tipo de ruido es

Antes de actuar conviene saber qué tienes delante, porque la solución es distinta:

  • Ruido de vida normal en un edificio mal aislado. Pasos a una hora razonable, una puerta, alguien que va al baño de madrugada. Molesta, pero es convivencia y rara vez es sancionable. Aquí suele funcionar mejor hablar y proponer soluciones, como alfombras o fieltros.
  • Conductas evitables a deshoras. Tacones en casa a las dos de la mañana, mover muebles, hacer bricolaje, saltar, botar balones o hacer ejercicio con golpes de noche. Muchas ordenanzas las citan expresamente.
  • Un patrón repetido. Todas las noches a la misma hora, durante semanas, sin que cambie tras avisar. Es lo que justifica pasar a la comunidad o al ayuntamiento.

Qué dicen las ordenanzas sobre pisadas, tacones y muebles

El ruido entre vecinos se rige por la ordenanza municipal: la Ley del Ruido estatal, en su artículo 2.2, deja fuera los comportamientos vecinales mientras se mantengan dentro de lo tolerable según las ordenanzas y los usos locales. Y muchas ordenanzas nombran justo estas conductas:

  • Sevilla (ordenanza de 2014, art. 28) menciona entre los comportamientos que pueden causar molestias «correr, patinar, bailar o taconear» y «arrastrar muebles u objetos», además del cierre brusco de puertas. Ver ruido de vecinos en Sevilla.
  • València (ordenanza de 2023, art. 29) considera no tolerable el «movimiento de muebles y/o enseres» por encima de lo que exige la convivencia, y especialmente gravoso entre las 22:00 y las 8:00. Su artículo 30 prohíbe los deslizamientos de muebles y traslados de enseres en horario nocturno. Ver ruido de vecinos en València.

Además de prohibir conductas, las ordenanzas fijan un límite de ruido transmitido al dormitorio, que de noche suele rondar los 25–30 dBA. El ruido de impacto es especial: son golpes cortos, y la normativa de medición (Real Decreto 1367/2007, Anexo IV) prevé correcciones por componentes impulsivas porque molestan más que un ruido continuo del mismo nivel medio. Lo explicamos en decibelios permitidos de noche.

Qué hacer, paso a paso

  1. Apunta unas cuantas noches antes de subir. Hora de inicio y de fin, qué se oye (tacones, golpes, arrastres) y desde qué habitación. Dos o tres noches bastan para saber si es algo puntual o un patrón. Ruidario te ahorra la libreta: con el iPhone en la mesita anota cada molestia con su hora, su duración y su nivel aproximado, y por la mañana puedes descartar las que fueron tuyas.
  2. Habla con el vecino en un buen momento. No a las tres de la madrugada, enfadado. Muchas personas no tienen ni idea de que sus pasos se oyen abajo: díselo con datos concretos («casi todas las noches, entre la una y las dos, se oyen tacones en el dormitorio»). Proponle soluciones baratas: alfombras en pasillo y dormitorio, fieltros en las patas de las sillas, calzado blando en casa, no mover muebles por la noche.
  3. Si no funciona, déjalo por escrito. Una nota cordial primero y, si sigue igual, una carta más formal. Tienes modelos en la carta al vecino por ruido.
  4. Si ocurre de noche y es claramente evitable, llama a la Policía Local. Golpes, arrastres o una fiesta a deshoras son motivo para que acudan y dejen constancia. Mira cómo llamar a la policía por ruido.
  5. Si se repite, implica a la comunidad. El artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal permite al presidente requerir el cese de actividades molestas y, si persisten, que la junta autorice una acción judicial de cesación. Está en la carta al administrador de la comunidad.
  6. Denuncia en el ayuntamiento si la conducta incumple la ordenanza. Te explicamos el trámite en cómo denunciar el ruido de los vecinos.

Cuando el problema es el edificio y no el vecino

Hay casos en los que el vecino hace vida normal y aun así cada paso retumba. Puede pasar tras una reforma en la que se quitó la moqueta o la tarima flotante y se puso un suelo cerámico sin lámina antiimpacto debajo. Si sospechas algo así:

  • Pregunta a la comunidad si hubo obras recientes en el piso de arriba. Un cambio de suelo puede empeorar mucho el aislamiento a impactos.
  • Si el edificio es nuevo, un peritaje acústico puede comprobar si se cumple el aislamiento exigido; si no, el problema puede ser de construcción. Suele costar desde 300 € + IVA.
  • Las soluciones en tu techo, como un falso techo con aislante, ayudan algo, pero contra el impacto lo eficaz es actuar sobre el suelo de arriba. Por eso conviene negociar en lugar de enfrentarse.

Lo que conviene evitar

  • Golpear el techo con la escoba. Es la reacción más común y suele empeorar las cosas: el vecino no sabe qué ha hecho y se pone a la defensiva.
  • Devolver el ruido. Poner altavoces contra el techo puede convertirte a ti en el infractor.
  • Grabar dentro de su casa o lo que dicen. Graba, si acaso, el ruido tal como llega a tu vivienda; no conversaciones privadas. Lo contamos en qué pruebas de ruido sirven.
  • Exagerar. Si dices «todas las noches» y luego tu registro muestra dos a la semana, pierdes credibilidad. Anota lo que de verdad ocurre.

Preguntas frecuentes

¿Puede el vecino de arriba andar con tacones de noche?

No hay una prohibición general de llevar tacones, pero varias ordenanzas, como la de Sevilla, citan taconear o arrastrar muebles entre los comportamientos que pueden causar molestias. Si de noche el ruido resulta claramente molesto y evitable, puedes pedirle que deje de hacerlo y, si persiste, avisar a la Policía Local.

¿Por qué oigo los pasos del vecino y no su televisión?

Porque los pasos son ruido de impacto: el golpe se transmite por la estructura del edificio. La televisión es ruido aéreo y pierde más energía al atravesar el forjado.

¿Es denunciable que el vecino de arriba camine por casa de madrugada?

Caminar con normalidad es ruido de convivencia y rara vez es sancionable. Otra cosa son golpes, arrastres de muebles, saltos o bricolaje a deshoras, que muchas ordenanzas consideran conductas no tolerables de noche.

¿Sirve una alfombra para reducir el ruido de impacto?

Sí, y mucho, si la pone el vecino de arriba. Las alfombras gruesas, los fieltros en las sillas y el calzado blando reducen el golpe en origen. Actuar solo en tu techo ayuda bastante menos.

Fuentes oficiales

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Normativa de ruido por ciudad